lunes, 28 de septiembre de 2009

Jugar a soñar


El mundo sería mucho mejor:
Si dejáramos de ser individuos y fuésemos compañeros.

Si reírse no fuera la excepción, sino la regla.

Si imaginar fuera el estado permanente del alma.

Si ayudáramos a los que nos piden ayuda. Y a los que no, también.

Si nos dejáramos ayudar sin sentir que damos lástima.

Si fuéramos conscientes de que no existen las salidas individuales.

Si entendiéramos que construir de a muchos no es garantía de éxito, sino la única victoria que tiene sentido.

Si en vez de reprocharle culpas a los demás, nos sumergiéramos en una autocrítica profunda.

Si comprendiéramos que no hay peor abandono que creer que la felicidad es inalcanzable.

Si al fútbol sólo se jugara para refrendar todo esto que acabo de garabatear.


¿Ustedes qué piensan?

6 comentarios:

linyera dijo...

Que tenés razón!!! besos marceeeeeee

AYE dijo...

Yo no lo pienso más: me sumo al cambio para que todo sea así.
Besos!

Anónimo dijo...

"El mundo fue y será una porquería ya lo sé" decía Discépolo. Y es una letra que todavía sigue vigente

Anónimo dijo...

Que adscribo a eso que garabateaste!

M.

ile dijo...

si no nos reprimieramos de aquellos impulsos que frenamos por miedo al ridiculo, y al que diran bendito de la mirada del otro celosa.
que?

marce / lechu dijo...

coincido, Ile. De nada sirve reprimirse si el único reparo es el temor a la mirada del otro.
Seamos quienes somos y ya.