jueves, 6 de agosto de 2009

Creyente


Cuenta el norte argentino con el amparo de la Pachamama. Dicen sus habitantes que la Pacha, Diosa de la Tierra, protege sus cosechas y bendice su suelo. Por ejemplo, los que creen en ella hacen pozos y bajo tierra depositan alimentos, para que se los multiplique. En agradecimiento, semejante divinidad recibe los más sagrados obsequios de hombres y mujeres. Entre otras cosas, se le ofrenda alcohol y cigarrillos, como muestra generosa de desprendimiento.
Una vuelta, un ferviente adorador de la Pacha enterró una pelota de fútbol junto con la camiseta de Central Norte, a la espera de buenos resultados. Sin embargo, el equipo del que era hincha, ni un punto sacó en los meses siguientes.
—La culpa no es de la Pacha— me aseguró el hombre, quien me explicó que la Madre Tierra ayuda nada más que a los vivos.
Y enojado, se despachó:
—¿No vio a nuestros jugadores? ¡Son todos unos muertos!

7 comentarios:

El Negro.- dijo...

Estas Afiladisimo, me encanta este tipo de historias.-

Matias dijo...

Muy buen relato Marce...Gracias por actualizar seguido..y sacarnos una reflexion..o en este caso una sonrisa...

Gabriel Ziblat dijo...

Un groso. Sin dudas.

Ezequiel dijo...

Muy bueno Marce,
el 1º de agosto también hay que tomar caña con ruda para matar agosto, según dice la tradición, Julio te prepara y agosto te mata. Tradición del Nor-Este argentino. Averigue algo al respecto, a ver porque a Cahco for Ever y a Mandiyú les fue tan mal.

marce / lechu dijo...

Ezequiel, gran aporte a la cultura vernácula.
Queda pendiente la investigación sobre la suerte deportivo de Chaco for Ever y Mandiyú.

Anónimo dijo...

¡Me encantó!

Nicolás dijo...

Con razón la portera de mi edificio, Cándida (que por su manera de hablar asumo que es del Norte), al verme más flaco que hace unos meses, me dijo: "te va a llevar agosto a vo'".